Conceptos generales
Como se explica en mayor detalle en la sección
Distros,
cada distribución Linux viene con distintos programas instalados por
defecto. Una parte importante de ellas vienen hasta con una suite
ofimática avanzada y programas potentes de edición de audio, video e
imágenes. Estas son dos diferencias importantes respecto de Windows: a)
no todas las distros vienen con los mismos programas, b) muchas distros
vienen con programas muy completos ya instalados, por lo que no hay que
conseguirlos por separado.
La forma de instalar programas también puede variar entre las
distribuciones. No obstante, todas comparten una idea común, que las
diferencia de Windows: los programas se descargan de los repositorios
oficiales de tu distro.
¿Qué son los repositorios?
Un repositorio es un sitio -más
específicamente, un servidor- en el que se almacenan todos los paquetes
disponibles para tu distro. Este sistema tiene VARIAS
ventajas respecto del utilizado por Windows, en el que uno compra o descarga de Internet los instaladores de los programas.
1)
Mayor seguridad: al encontrarse todos los paquetes en un
servidor central y al tratarse en un porcentaje muy considerable de
programas de código abierto (es decir, que cualquiera puede ver lo que
hacen), es mucho más fácil controlar si contienen o no "código
malicioso" y, en el peor de los casos, controlar una "infestación"
(bastaría con quitar el paquete de los repositorios).
Así se evita, además, que el usuario deba navegar por páginas poco confiables en la búsqueda de sus programas favoritos.
2)
Más y mejores actualizaciones: este sistema permite mantener
actualizado TODO tu sistema operativo. Las actualizaciones ya no son
manejadas por cada uno de los programas, con el consiguiente desperdicio
de recursos, banda ancha, etc. Además, si tenemos en cuenta que en
Linux TODO es un programa (desde la gestión de ventanas hasta los
programas de escritorio, pasando por el propio kernel), éste es un
método apropiado para mantener actualizado hasta los rincones más
recónditos de tu sistema.
3)
Sólo puede instalar programas el administrador: todas las
distros vienen con esta restricción. Por ese motivo, al intentar
instalar o desinstalar programas el sistema te pedirá la contraseña del
administrador. Si bien esto también es así en las nuevas versión de
Windows, muchos usuarios acostumbrados a WinXP pueden encontrar esta
configuración un tanto irritante (aunque, les aseguro, es indispensable
para obtener un mínimo de seguridad en el sistema).
¿Cómo agregar/remover programas en mi distro?
Ya vimos que esto
debe hacerse, fundamentalmente, a través de los repositorios. Pero,
¿cómo? Bueno, cada distro tiene un gestor de paquetes acorde, que
permite administrar los programas. El más común en las distros para
"novatos", generalmente basadas en Debian o Ubuntu, es
APT, cuya interfaz gráfica más popular es
Synaptic. No obstante, es necesario que sepas que cada distro elige su gestor de paquetes (en Fedora y derivados,
RPM; en Arch Linux y derivados,
Pacman) y, por supuesto, también elige su interfaz gráfica preferida (si es que viene con alguna).
Hacé clic
aquí para leer un post sobre todos los métodos de instalación de programas o seguí leyendo para leer una breve síntesis.
Usando una interfaz gráfica para el gestor de paquetes
Como
vimos, la forma más común de instalar, desinstalar o reinstalar paquetes
es a través de tu gestor de paquetes. Todas las interfaces gráficas
tienen un diseño bastante similar.
A modo de ejemplo, veamos cómo usar el gestor de paquetes Synaptic (que
venía en versiones más antiguas de Ubuntu y ahora fue reemplazado por el
Ubuntu Software Center).
En primer lugar, siempre te conviene actualizar la base de datos de los
programas disponibles. Esto se realiza mediante el botón
Recargar. Una vez que termina la actualización,
ingresá el término de tu búsqueda.
Probablemente se listarán un montón de paquetes. Hacé clic sobre los
que te interesen para ver más detalles. En caso de que quieras instalar
un paquete, hacé
clic derecho y seleccioná la opción
Marcar para instalar. Una vez que hayas seleccionado todos los paquetes que quieras instalar, hacé clic en el botón
Aplicar. Para desinstalar paquetes la operatoria es la misma, sólo que debés seleccionar la opción
Marcar para desinstalar (desinstala, dejando los archivos de configuración del programa) o
Marcar para desinstalar completamente (borra todo).
Usando el terminal
Una cosa que vas a aprender con Linux es que
hay que perderle el miedo al terminal. No es algo reservado para
hackers. Al contrario, una vez que te acostumbres a ella, vas a contar
con un aliado poderoso.
Al igual que al correr la interfaz gráfica, es necesario contar con
privilegios de administrador para instalar o remover programas. Desde el
terminal, esto suele lograrse empezando nuestra sentencia de comandos
con
sudo. En el caso de apt, esto se consigue así:
sudo apt-get update // actualizar la base de datos
sudo apt-get install paquete // instala un paquete
sudo apt-get remove paquete // desinstala un paquete
sudo apt-get purge paquete // desinstala completamente el paquete
apt-cache search paquete // busca un paquete
La sintaxis variará en caso de que tu distro use otro gestor de paquetes
(rpm, pacman, etc.). No obstante, la idea es esencialmente la misma.
Para ver una lista completa de comandos y sus equivalentes en los
diferentes gestores de paquetes, recomiendo leer el
Pacman Rosetta.
Sin importar el gestor de paquetes que utilices, al instalar un paquete
es muy probable que te pida de instalar otros paquetes, llamados
dependencias.
Estos paquetes son indispensables para que el programa que querés
instalar pueda funcionar. Al momento de la desinstalación es probable
que te preguntes por qué no te pidió de desinstalar las dependencias
también. Eso dependerá de la forma en que el gestor de paquetes haga las
cosas. Otros gestores de paquetes hacen esta operación en forma
automática, pero APT, requiere hacerlo en forma manual ejecutando el
siguiente comando para
borrar las dependencias instaladas no utilizadas por ningúna aplicación actualmente instalada en tu sistema.
sudo apt-get autoremove
¿Existen otras formas de instalar programas en Linux?
1.
Repositorios privados:
La forma más usual de instalar programas es a través de los
repositorios oficiales. No obstante, también es posible instalar
repositorios "personales" o "privados". Esto permite, entre otras cosas,
que los desarrolladores de los programas puedan ofrecer a sus usuarios
las últimas versiones de sus programas sin tener que esperar a que los
desarrolladores de tu distro armen los paquetes y los suban a los
repositorios oficiales.
Este método, no obstante, tiene sus riesgos de seguridad. Como es
evidente, sólo te conviene agregar repositorios "privados" de aquellos
sitios o desarrolladores en los que confíes.
En Ubuntu y derivados es muy fácil agregar estos repositorios. Simplemente, buscá el repositorio en cuestión en
Launchpad y luego abrí un terminal y escribí:
sudo add-apt-repository ppa:nombredelrepositorio
sudo apt-get update
sudo apt-get install nombredelpaquete
Para una explicación completa, te sugiero leer este artículo sobre
cómo agregar PPA (Personal Package Archives - Archivo de Paquetes Personales) en Ubuntu.
Vale aclarar que otras distros, no basadas en Ubuntu, no utilizan PPAs
pero permiten agregar repositorios privados a través de otros métodos.
Por ejemplo, en las distros basadas en Arch Linux, que utilizan pacman
como gestor de paquetes, es posible agregar los repositorios AUR (Arch
Users Repository), muy similares a los PPA.
2.
Paquetes sueltos: otra forma de instalar un programa es
descargando el paquete correcto para tu distribución. Para ello, todo lo
que tenés que saber es que cada distro utiliza un formato de paquetes
que no es necesariamente el mismo. Las distros basadas en Debian y
Ubuntu utilizan los paquetes DEB, las basadas en Fedora utilizan los
paquetes RPM, etc.
Una vez descargado el paquete, simplemente hacé doble clic sobre él. Se
abrirá la interfaz gráfica del gestor de paquetes preguntándote si
querés instalar el programa.
Cabe señalar que esta tampoco es la forma más segura de instalar paquetes. No obstante, puede servir en algunos casos puntuales.
3.
Compilando el código fuente: a veces se encuentran
aplicaciones que no proporcionan paquetes de instalación, y hay que
compilar a partir del código fuente. Para ello, lo primero que debemos
hacer en Ubuntu es instalar un meta-paquete llamado build-essential,
usando uno de los métodos explicados en este artículo.
En general, los pasos a seguir para compilar una aplicación son los siguientes:
1.- Descargar el código fuente.
2.- Descomprimir el código, generalmente empaquetado con tar y comprimido bajo gzip (*.tar.gz) o bzip2 (*.tar.bz2).
3.- Entrar en la carpeta creada al descomprimir el código.
4.- Ejecutar el script configure (sirve para comprobar las
características del sistema que afectan a la compilación, configurando
la compilación según estos valores, y crear el archivo makefile).
5.- Ejecutar el comando make, encargado de la compilación.
6.- Ejecutar el comando
sudo make install, que instala la aplicación en el sistema, o mejor aún, instalar el paquete
checkinstall,
y ejecutar sudo checkinstall. Esta aplicación crea un paquete .deb de
forma que no haya que compilarlo la próxima vez, aunque no incluye la
lista de dependencias.
El uso de checkinstall tiene también la ventaja de que el sistema tendrá
constancia de los programas instalados de esa forma, facilitando
también su desinstalación.
He aquí un ejemplo completo de ejecución de este procedimiento:
tar xvzf sensors-applet-0.5.1.tar.gz
cd sensors-applet-0.5.1
./configure
make
sudo checkinstall
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